Cada ciudadano, una bandera
En 2025, el Ajuntament de Barcelona quería despertar de nuevo el sentimiento de orgullo de sus ciudadanos y ciudadanas. Y para conseguirlo teníamos claro que no podíamos hablar de lo que la ciudad estaba haciendo por sus residentes. Teníamos que hablar de ellos y ellas. Apelar a las personas que dan sentido a su ciudad o a las experiencias personales que viven en ella. Teníamos que empezar por lo pequeño y personal para construir un mensaje grande y coral: una ciudad que es presente, y que quiere ser, sobre todo, futuro.
Las banderas constituyen el eje visual de la campaña: las resignificamos para evocar el orgullo que cada habitante siente por Barcelona. Creamos banderas que no definen territorios, sino que defienden maneras personales de vivir y sentir la ciudad. Porque hay tantas Barcelonas como vecinos y vecinas, y en este proyecto se visualizan en banderas fotográficas que reivindican la Barcelona de cada uno. Una ciudad hecha de personas, de barrios, de rincones o de experiencias vitales.
El proyecto se desplegó a nivel local en televisión, radio, medios digitales, redes sociales, prensa y soportes exteriores.










